PARECE QUE FUE AYER




GUYÚN, EL PRÍNCIPE DE LA GUITARRA (II PARTE Y FINAL)

PEDRO J. HERRERA ECHAVARRÍA

Ello lo lleva a  emplearse a fondo en su superación mediante el estudio del solfeo y la teoría, recibe también clases de Severino López, quien había estudiado en España con Llovet, uno de los discípulo más destacado de Tárrega. Así es como aprende la técnica guitarrística de esa escuela.


Inquieto ya en el camino del saber, se cuestiona si los acordes de sus acompañamientos eran correctos y se mete en el campo de la armonía con el estudio de los libros Compendio de armonía, de Hans Schelz y Armonia y Modulación, de Hugo Rieman. A esto siguió otro libro de Stephan Krehl que abordaba el contrapunto y culmina con una historia de la música.

El eterno autodidacta empieza a plantearse dudas y ocupa mucho de su escaso tiempo libre en el estudio de la estética (las obras de Jose Foros), a lo que siguió su lectura y aprendizaje en la acústica y la organología en los libros de Tirso de Olazábal.

“Es a partir de esos conocimientos que analizo lo falso de muchas teorías tanto musicales como armónicas publicadas en los libros y empiezo a crear las mías, teniendo en cuenta que una cosa es cierta hasta que se demuestre lo contrario. Y lógicamente empiezo a chocar con lo establecido”,  revelaría en una conversación.

Lo que redondeó así: “La armonía aplicada a la música popular fue una asignatura creada por mí para enseñar a mis discípulos y después la impartí en el Seminario de Música Popular del CNC.

Quizás su mejor juez de lo acertado de sus teorías fue cuando el famoso guitarrista Andrés Segovia lo visitó en el año 1943 y le pidió que tocara algo para él. Nervioso ante instrumentista de tal envergadura, tocó Brasil y al finalizar, para sorpresa suya, el visitante le pidió que continuara con otros números. Incluso Segovia se hizo un autorretrato que le regaló.

Al final Guyún se disculpó porque no usaba la técnica según lo establecido y muchos le decían que eso era una falla, a lo que el visitante respondió “no señor usted no está falto de técnica, usted ha logrado una técnica para lograr un todo. Y técnica es todo aquello que tienda a la realización de una cosa de la mejor manera posible”.

Guyún falleció en esta capital el 29 de septiembre de 1987 y de él diría la musicóloga María Teresa Linares: “… se conoció como trovador a través de la radio hasta la década del 30, pero su labor más importante ha sido la de crear un estilo propio, una escuela de acompañamiento de guitarras, realizando un método de armonía, aplicado a dicho instrumento.·  

FUENTES. Cubanos en la música. Mayra A.Martínez. Editorial Letras Cubanas.  ECURED
 

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